Imagina que pierdes un proceso disciplinario y, al leer la decisión, descubres que las sentencias en las que el juez apoyó su fallo no existen o no dicen lo que él afirma. Eso fue lo que halló la Comisión Nacional de Disciplina Judicial en un caso reciente, donde las citas jurisprudenciales inexistentes terminaron costándole la validez a toda una decisión.
En este caso, la Comisión revisó una decisión de primera instancia que había archivado un proceso disciplinario contra un juez civil municipal. Al verificar las providencias citadas como fundamento, encontró que cinco de seis referencias eran falsas, inexactas o inexistentes. La consecuencia fue decretar la nulidad de oficio por violación al debido proceso.
Más allá del caso concreto, esta decisión deja una advertencia clara para jueces, litigantes y estudiantes, citar jurisprudencia que no existe fenómeno hoy asociado a las llamadas «alucinaciones» de la inteligencia artificialno es un error menor de redacción, sino una irregularidad sustancial capaz de anular un fallo.
Contexto: del archivo a la apelación
El trasfondo era un proceso disciplinario contra un juez civil municipal, originado en la queja de un ciudadano que cuestionaba que el funcionario siguiera conociendo un proceso ejecutivo pese a estar imputado penalmente por hechos vinculados a ese mismo trámite.
La primera instancia ordenó la terminación y el archivo, al concluir que no se configuró falta disciplinaria. Para sustentarlo, desarrolló una tesis sobre las causales de impedimento del artículo 141 del Código General del Proceso y la respaldó con varias citas de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte Constitucional. El quejoso apeló, y allí el expediente llegó a la Comisión Nacional de Disciplina Judicial.
El problema jurídico que se resolvió
En principio, la Comisión debía estudiar los argumentos del recurso de apelación. Sin embargo, antes de hacerlo advirtió una irregularidad de fondo que la obligó a detenerse: ¿qué ocurre cuando una decisión judicial se motiva con jurisprudencia que no corresponde a las sentencias citadas o que, sencillamente, no existe?
Al cotejar cada providencia en las bases de datos oficiales, la Comisión documentó lo siguiente:
| Cita usada en primera instancia | Hallazgo de la Comisión |
| Auto CSJ, Sala Civil, 5 abr. 2017 (rad. 2016-00291-00) | El radicado no arroja resultados sobre el tema; la única actuación bajo ese número trataba un asunto ajeno y no contenía la cita |
| Sentencia C-103 de 2015 (Corte Constitucional) | Corresponde a otro expediente y materia (Decreto 267 de 2000) y no contiene la frase atribuida |
| Sentencia CSJ, Sala Civil, 23 sep. 2015 | No se encontró en ningún sistema de búsqueda |
| Sentencia C-037 de 1996 | Existe, pero no contiene la cita textual transcrita |
| Sentencia C-713 de 2008 | Existe, pero no contiene la cita textual transcrita |
| Sentencia C-244 de 1996 | Única cita verificable y correctamente referenciada |
La Comisión subrayó que el yerro no podía atribuirse a un simple error de tipeo (lapsus calami), pues las irregularidades se materializaron en cinco de seis citas.
La regla fijada: las citas falsas vician el debido proceso
La tesis central es que la motivación de las providencias es un deber del juez y un derecho fundamental del ciudadano, derivado del debido proceso. Esa motivación exige usar fundamentos normativos y jurisprudenciales auténticos y verificar su contenido.
Apoyándose en jurisprudencia de la Corte Suprema y de la Corte Constitucional sobre el deber de motivación, la Comisión recordó que el funcionario judicial debe observar una «alta diligencia de verificación y fiabilidad» de la información que consulta, especialmente cuando emplea herramientas de inteligencia artificial. Una motivación que se aparta de la verdad probada por suposición o por incorporar datos producto de alucinaciones tecnológicas se considera aparente o falsa.
Con ese fundamento, la Comisión concluyó que apoyar una decisión en citas que no corresponden o en providencias inexistentes constituye una irregularidad sustancial que afecta el debido proceso, encuadrable en la causal de nulidad del artículo 202, numeral 3, de la Ley 1952 de 2019 (Código General Disciplinario). Por ello, decretó de oficio la nulidad de la actuación a partir del auto cuestionado.
Implicaciones prácticas
Para quienes litigan o estudian derecho, este pronunciamiento deja varias enseñanzas concretas:
- Verificar siempre la fuente. Toda cita jurisprudencial debe corroborarse en la relatoría oficial: que la providencia exista, que el radicado coincida y que el texto citado efectivamente aparezca en ella.
- La IA no exime de responsabilidad. Usar herramientas tecnológicas para redactar no traslada la responsabilidad: el deber de control y verificación sigue recayendo en quien firma la decisión.
- Una cita falsa puede anularlo todo. No se trata de un defecto cosmético. Si las «citas fantasma» sostienen el razonamiento, la decisión puede caer por nulidad, con el consiguiente desgaste procesal.
- Hay consecuencias disciplinarias. En este caso, la Comisión ordenó compulsar copias contra el magistrado de primera instancia para investigar tanto las posibles faltas como el eventual uso inadecuado de inteligencia artificial.
Para la defensa y para los litigantes, revisar la autenticidad de la jurisprudencia citada por la contraparte —e incluso por el propio despacho— se convierte en una herramienta de control valiosa al momento de impugnar una decisión.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si una sentencia cita jurisprudencia que no existe? Puede configurarse una irregularidad sustancial que afecta el debido proceso. En el ámbito disciplinario, esto habilita la nulidad de la decisión cuando las citas falsas sostienen la motivación del fallo.
¿Puede anularse una decisión judicial por citas falsas? Sí. En este caso, la Comisión Nacional de Disciplina Judicial decretó de oficio la nulidad con base en la causal del artículo 202, numeral 3, de la Ley 1952 de 2019, al considerar que las citas inexistentes vulneraron el debido proceso.
¿Qué responsabilidad tiene un juez que usa inteligencia artificial para redactar providencias? El deber de verificar la veracidad y fiabilidad de la información sigue siendo del funcionario. Incluir textos generados por IA sin control, que resulten ser alucinaciones, puede comprometer la motivación de la decisión y derivar en investigación disciplinaria.
¿Qué es una «cita fantasma» o alucinación de IA en derecho? Es una referencia a una sentencia, radicado o texto que no existe o que no dice lo que se le atribuye. El término «alucinación» describe la tendencia de algunos sistemas de IA a generar información falsa con apariencia de veracidad.
¿Qué norma regula las nulidades en el proceso disciplinario? Los artículos 202 a 207 de la Ley 1952 de 2019 establecen las causales de nulidad y los principios que orientan su declaratoria, incluida la posibilidad de decretarla de oficio.
Conclusión
Este auto refuerza una idea sencilla pero exigente: una decisión judicial vale tanto como la solidez y autenticidad de sus fundamentos. Las citas jurisprudenciales inexistentes no son un detalle de forma, sino una grieta en el debido proceso capaz de anular el fallo y de generar consecuencias disciplinarias. En tiempos de inteligencia artificial, la verificación rigurosa de las fuentes deja de ser una buena práctica para convertirse en una garantía indispensable de la administración de justicia.
Contenido editorial: Este artículo contiene un análisis jurídico e informativo elaborado a partir de providencias judiciales y fuentes oficiales. No corresponde a una reproducción textual de la sentencia ni constituye asesoría legal.
Fuente oficial consultada: Comisión Nacional de Disciplina Judicial. Radicado 150011102000202000358 02. M. P. Julio Andrés Sampedro Arrubla.


